Alimentación y Úlceras de Presión

La alimentación y las Úlceras de Presión

 

Las úlceras de presión, también conocidas como escaras o úlceras por decúbito, suelen ser comunes en los usuarios de silla de ruedas. Se producen por una presión prolongada sobre cualquier parte del cuerpo, en particular las zonas óseas, y se presentan por no poder cambiar su posición con frecuencia. Por lo general se forman en áreas del cuerpo donde los huesos están más cerca de la piel, tales como las caderas, la espalda, los tobillos, los codos y los talones.

 

Así como en otros casos de salud, la nutrición también juega un papel importante en el tema de cicatrización de las heridas. No solo por que favorecerá la cicatrización de las úlceras de presión, sino que también puede evitar la aparición de éstas.

 

Una mala alimentación puede disminuir la capacidad del organismo para recuperarse de los daños infligidos por la presión sobre la piel.

 

Varios nutrientes claves han sido identificados como importantes para la curación de heridas:

 

  • Arginina, La arginina es un aminoácido que interviene en la síntesis de colágeno, favorece la circulación sanguínea y estimula la producción de linfocitos (células de defensa del organismo).
  1. Mejora la síntesis de colageno y aumenta la resistencia a la tensión
  2. Estimula la secreción de los importentes factores de cicatrización de heridas
  3. Sirve como precursos del óxico nítrico
  4. Mejora la function inmunitaria.

Los frutos secos contienen altos niveles de arginina, las proteínas, los lácteos, etc.

  • Proteínas.
  1. Las proteínas desempeñan un papel importante en la construcción y la reparación de los tejidos del cuerpo.
  2. Importantes para la función inmunitaria
  3. Compensa las pérdidas debidas a las propias heridas
  4. Promueve la síntesis de colágeno y de anticuerpos
  5. Regenera vasos sanguíneos

Las mejores fuentes de proteína incluyen:

Carnes, aves y pescados,

Productos lácteos (leche, queso y yogurt),

Huevos y

otras fuentes de proteína incluyen el tofu, soya, leguminosas, mantequilla de maní, etc.

  • Vitamina A, es una vitamina soluble en grasa que se almacena en el hígado.
  1. Ayuda en la fase inflamatoria temprana, en la curación de heridas y en la formación de tejido de cicatriz
  2. Ayuda a acelerar la curación de heridas
  3. La dosis diaria recomendada debe consultarse con el médico tratante dependiendo la edad del paciente.

Las mejores fuentes de vitamina A son:

Zanahoria

Hígado

Patatas dulces

Pimientos rojos

Col rizada

Acelga

Nabos

  • Vitamina C, también desempeña un papel importante en la cicatrización de heridas mediante el apoyo de la síntesis de colágeno.
  1. Vitamina C es una vitamina soluble en agua, por lo que no se puede almacenar, es poco probable que las dosis altas den lugar a toxicidad.
  2. Dosis recomendada para adultos de 60 mg

Las mejores fuentes de vitamina C incluyen:

Frutas y jugos cítricos

Kiwi

Fresas

Papaya

Tomates

Verduras verdes

  • Zinc, es un mineral que ayuda en la curación de heridas, apoyando el desarrollo de colágeno y ayuda a sintetizar la proteína.
  1. La deficiencia puede conducir a anormalidades en los glóbulos blancos en sangre, lo que aumenta el riesgo de infección de la herida
  2. La dosis diaria recomendada es de 15 mg

Las mejores fuentes de zinc son:

Carne de vaca y carnero

Hígado

Cacahuates y mantequilla de maní

Legumbres

  • Vitamina E, o tocoferoles, tambien son de origen vegetal.
  1. Tienen propiedades antioxidantes
  2. Neutralizan la acción de radicales libres
  3. Previenen el daño tisular

 

  • Líquidos, es importante mantener el cuerpo bien hidratado
  1. La deshidratación es uno de los factores de riesgo para el desarrollo de las ulceras de presión.
  2. Aproximadamente 8 vasos diarios de líquido al día son necesarios para la correcta hidratación.
  3. Las mejores opciones para los líquidos son agua y jugos, las bebidas que contienen cafeínas pueden causar deshidratación.

 

Las necesidades nutricionales deben ser supervisadas frecuentemente por especialistas ya que pueden variar a los largo de la situación del paciente. Si fuera necesario se le recomendará recurrir a suplementos hiperprotéicos de nutrición para evitar las carencias.

Escaras o Úlceras de Presión

Escaras o Úlceras de Presión

¿Qué son las escaras?

Las escaras o úlceras por presión son lesiones en la piel que se desarrollan cuando un tejido blando es comprimido entre una prominencia ósea y una superficie externa por un período prolongado de tiempo.

La presión constante en la piel oprime pequeños vasos sanguíneos, comprometiendo la circulación de esa zona. Cuando la piel no recibe nutrientes y oxígeno por un tiempo, los tejidos se mueren y se forma una úlcera. El enrojecimiento de la piel desaparece en cuanto se quita la presión.

Las escaras varían en gravedad desde las leves (cuando la piel solo se enrojece un poco), hasta las severas (úlceras profundas que llegan hasta el músculo y el hueso)

Existe una clasificación diagnostica de las úlcera por presión  según su severidad.

–          GRADO I

Limitada a las capas superficiales de la piel, se manifiesta a través de enrojecimiento y no está rota la barrera cutánea y se mantiene la integridad de la piel.

–          GRADO II

Afecta a las capas superficiales de la piel y se prologa a la primera porción del tejido graso subyacente, y se manifiesta con erosiones, ampollas y/o desgarros superficiales.

–          GRADO III

Se extiende más profundamente a través de estructuras superficiales, afecta a la grasa subcutánea, produciendo necrosis del tejido comprometido y alcanza, pero sin llegar a comprometer, los músculos.

–          GRADO IV

Destrucción de todo el tejido blando desde la piel hacia el hueso, el nivel de ulceración llega a músculo, hueso, articulaciones, cavidades orgánicas adyacentes y estructuras de sostén.

Para prevenir las úlceras:

  • Mantenga la piel limpia y seca
  • Cambie de posición cada dos horas
  • Levantar diariamente al paciente
  • Hidratación, lubricación y masaje circular de la piel
  • Evaluar la tolerancia de tejido a la presión
  • Utilice almohadas y productos que alivien la presión

Aunque la presión sobre la piel es la principal causa de úlceras de presión, otros factores influyen:

  • Fricción: hacen que la piel y los vasos sanguíneos se estiren, lo que impide la circulación adecuada hacia la piel.
  • Humedad: causada por la transpiración, la orina o la materia fecal, esto puede hacer que la piel este más propensa a lesionarse.
  • Movilidad dismunuida: las úlceras por presión son frecuentes en personas que no pueden moverse por tener parálisis, después de una cirugía, las     que están en cuidados intensivos o están incapacitados.
  • Sensibilidad disminuida: las personas con problemas circulatorios, o con problemas de anemia también tienen mayor riesgo de que la sangre no tenga circulación normal.
  • Desnutrición: son mas frecuentes en presonas que no consumen suficiente proteína, vitaminas C, E, Calcio o Zinc
  • Edad: a medida que envejecemos la grasa disminuye de la superficie de la piel, donde funciona como una almohada y se vuelve más delicada.

Tratamiento

Atender una úlcera por presión es mucho más difícil que prevenirla; afortunadamente, el cuidado y la observación constantes permiten detectar a las heridas en su primera etapa, justo cuando suelen curarse por sí solas una vez que se elimina la presión sobre la piel. En estos casos, se puede mejorar la salud general tomando suplementos de proteínas y calorías que ayudan a acelerar la curación.

En el momento en que la piel comienza a ulcerarse es recomendable mantener limpia la escara enjuagando el área con una solución de agua y sal. El agua con sal remueve el fluido que sobra y el material suelto. Debe protegerla con gasas impregnadas de petrolato o también conocido como jalea de petróleo, que impide que la curación se adhiera a la herida. Este tipo de lesiones requiere observación continua para detectar el posible surgimiento de una infección.

Para las heridas más profundas, el uso de vendajes especiales que contengan material gelatinoso puede favorecer el crecimiento de piel nueva. Si la úlcera parece infectada o supura (líquido blanquecino o pus), es necesario que se lave con agua y jabón, o usar antisépticos especiales, como el yodo de povidona, que no lesiona los tejidos pero elimina el material infectado y muerto. Se recomienda no friccionar demasiado la herida con el fin de no retrasar la curación.

Cuando hay demasiados tejidos muertos es necesario acudir con un dermatólogo, que es el médico especialista en la piel, quien se encargará de eliminar el material inservible con ayuda de ciertos agentes químicos de uso hospitalario o de un escalpelo.

Las úlceras por presión de mayor grado son difíciles de tratar, y en algunos casos requiere trasplante de piel sana a la zona dañada.

Con frecuencia, si una infección se desarrolla en lo más profundo de una úlcera se administran antibióticos, a fin de evitar que los huesos situados debajo de la lesión se infecten, ya que es esto es extremadamente difícil de curar e incluso puede pasar a la corriente sanguínea y extenderse a otros órganos.

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Las señales de infección en las úlceras de presión incluyen lo siguiente:

  • Un pus espeso, amarillo o verde
  • Un mal olor en la úlcera
  • Enrojecimiento o calor alrededor de la úlcera
  • Hinchazón alrededor de la úlcera
  • Sensibilidad al tocar alrededor de la úlcera

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Señas de que la infección puede haberse propagado incluyen lo siguente:

  • Fiebre o escalofríos
  • Confusión mental o dificultad para concentrarse
  • Latidos del corazón rápidos
  • Debilidad

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 Con tan solo unos minutos de revisión diaria pueden prevenir estos escenarios indeseables.